El virus de la inmunodeficiencia
humana (VIH) es un lentivirus (de la familia Retroviridae), causante del
síndrome de inmunodeficiencia adquirida (sida). Fue descubierto y considerado
como el agente de la naciente epidemia de sida por el equipo de Luc Montagnier
en Francia en 1983. El virión es esférico, dotado de una envoltura y con una
cápside proteica. Su genoma es una cadena de ARN monocatenario que debe
copiarse provisionalmente al ADN para poder multiplicarse e integrarse en el
genoma de la célula que infecta. Los antígenos proteicos de la envoltura
exterior se acoplan de forma específica con proteínas de la membrana de las
células infectables, especialmente de los linfocitos T CD4.